domingo, 5 de agosto de 2012

INTERCAMBIO DE LIBROS DE TEXTO.

Me llega esta propuesta que quiero difundir aquí. De momento, año tras año, curso escolar tras otro, nos piden un listado de material escolar importante. En muchos centros escolares no vale cualquier libreta, ni cualquier lápiz, ni cualquier hoja blanca. Se ha de comprar de tal tamaño, con estas características y no otras.Ya eso me ha irritado desde siempre, lo confieso, pero lo más terrible ha sido, como para muchos, el tema de los libros. El gasto es descomunal. Así lleva siendo desde hace mucho mucho tiempo, y aún este nuevo curso, en nuestro país, a pesar de la crisis, los libros de texto siguen costando una barbaridad. Que por un libro de tecnología pidan 40 euros, por ejemplo, me apena y enrabia. Libros que, dicho sea de paso, en muchos casos los profesores no utilizan apenas, ya que siguen sus apuntes y su manera de hacer. Así tengo yo libros de mi infancia, así ha seguido siendo en las generaciones de mis hijos, y me parece un despropósito.
Por otro lado, los libros de un hermano raramente servían o sirven para los que le siguen en edad, porque cambiaban.
Las propuestas de algunas asociaciones de padres y madres de recoger al final de curso los libros de los alumnos para pasarlos a los de los cursos siguientes me parece estupenda y sé que en algunos sitios está funcionando muy bien.
Esta propuesta que os presento, que podéis conocer entrando en el blog de LibrosD,

http://llibresdtext.blogspot.com
http://librosdtexto.blogspot.com

 me parece igual de interesante. Un lugar de intercambio de libros, donde un usuario puede ofrecer los que le sobran y adquirir los que necesita por la cantidad de 10 euros. En el blog aparece el libro, su estado, su disponibilidad y las condiciones de envío.
Propuestas así me hacen creer en la gente, en lo que podemos hacer entre todos si formamos red. Felicidades, organizadores de LibrosD y que crezcáis!

domingo, 17 de junio de 2012

ACERCARSE A LA SALUD EMOCIONAL. LA EXPRESIÓN, El "NO"

Me viene escribir estas líneas a partir de la charla que Xavier Serrano, director de la Es.Te.R., ha dado este viernes pasado, 15 de junio, en el Colegio Oficial de Psicólogos, en Barcelona. Presentando su libro "Profundizando en el diván reichiano", hace hincapié en el trabajo psicoterapeutico que se realiza desde el enfoque de su escuela.
Se favorece la expresión en los procesos, y dentro de esa expresión, aparece destacado el "no" del paciente. El NO, lo señalo bien fuerte, como signo de identidad, que nos separa del otro y nos afirma. El no a lo de fuera que nos permite sentirnos diferentes, algo aparte, un "yo" que no eres "tu".
Sólo a partir de esa negación de lo que nos rodea, cuando niños, podemos acceder después a lo social, a las relaciones amorosas y empáticas. Es un paso previo que quiero destacar aquí y al que no se le hace demasiado caso o se reprime directamente. Dejad a vuestros niños expresarse, dejad que salgan sus "no": no a ese pantalón, no a lavarse ahora las manos, no a ir ahora al parque, no, no y no. ¡Claro que tenemos que poner también nuestros límites!, claro que en muchas ocasiones vamos a tener que imponernos a sus negaciones. No es dejarles hacer todo lo que quieran sin frustrarles en absoluto, es, simplemente, que hemos de permitir que aflore su personalidad, su identidad, y eso se consigue dejándoles oponerse a nosotros y respetando este momento importante de su desarrollo.



Así preparamos la base saludable para que, de adultos, no tengan que entrar en psicoterapia buscando reafirmarse y encontrarse a sí mismos.

domingo, 10 de junio de 2012

TALLERES CORPORALES Y ARTÍSTICOS (Barcelona, Sant Cugat)

TALLERES CORPORALES Y ARTÍSTICOS (Barcelona, Sant Cugat)




PRÓXIMO MIÉRCOLES 18 DE JULIO A LAS 18.30 EN LA LIBRERÍA "PATI DE LLIBRES DE SANT CUGAT" SESIÓN GRATUITA PARA TODOS!

PROPER DIMECRES AL PATI DE "PATI DE LLIBRES" DE SANT CUGAT, 
EXPRESSIÓ, MOVIMENT I CREATIVITAT A TRAVÈS DEL JOC 
EN FAMILIA



Aparece en la información del apartado "Talleres y cursos" pero quería comentar desde aquí que con esta propuesta estamos ofreciendo un trabajo grupal donde buscamos básicamente que la gente, niños y adultos, puedan dejarse ir.
Dejarse ir, sí, ablandarse, permitir que vaya saliendo la expresión de las emociones, ya sea a partir del curpo o con mediadores artísticos. No pretendemos seguir pautas mecánicas sino ayudar a que cada uno se pueda encontrar consigo mismo. Las diferentes culturas a lo largo de la historia lo han ido favoreciendo, entendiendo que tanto el movimiento a través del baile por ejemplo, como la expresión artística de cualquier tipo, engrandecía al hombre, lo ayudaba a concectar consigo mismo. Con nuestra propuesta nos unimos a todos aquellos que desean rescatar estos recursos. Vivimos demasiado deprisa y en una sociedad muy cortical, es decir, muy de razonar. Permitiendo un espacio y un tiempo para parar, para entrar cada uno en su ritmo y, desde el placer y la autenticidad, empezar a crear, ofrecemos salud a nuestros estresados sistemas.
Parar, desconectar, observar, pintar, fascinarse con una melodía, sentir el movimiento saliendo de dentro, sentir la armonía de colores que salen de unos trazos... o notar la rabia, también,¿ por qué no?, o esa tristeza que quisimos arrinconar y que ha podido salir al bajar nosotros la guardia... Permitirse experimentar todo esto nos hace más completos y coherentes, nos ayuda a conocernos en nuestras miserias y nuestras grandezas. Saber de nuestras limitaciones nos fortalece.
Así, tanto con niños como con adultos, trabajamos el contacto, que es estar conectado con uno mismo y con los demás. Son procesos duros, profundos y fascinantes. Todos tenemos algo muy grande que deberíamos dejar salir.

domingo, 3 de junio de 2012

en tiempos de crisis, ¿podemos cooperar?

Vivimos en un mundo competitivo, llevamos demasiado tiempo viviendo en un mundo muy, pero que muy competitivo. Se habla de ello, en todos lados. Es como una cantinela. Antes de forma despreocupada, ahora quizás con más contacto y seriedad. Las cosas estan poniéndose muy feas en nuestra sociedad, ya no estamos en la sociedad del bienestar. Recuerdo flashes de la guerra civil española que me contaban en casa: mucha necesidad y mucha incertidumbre, pero también gente ayudándose unos a otros, compartiendo lo poco que tenían, ofreciendo cada uno desde su pobreza, arrimando esfuerzos para una labor conjunta. En situaciones muy desesperadas, parece que la gente se ayudaba.


¿Y hoy?. No hemos llegado en mi país a unos extremos similares a los que vivieron nuestros padres y abuelos en esa guerra que los pilló muy niños, pero sí estamos acercándonos a situaciones de seria necesidad. Veo alrededor la queja, siempre la queja, lo que más se oye de los movimientos de los indignados es la queja. Lo que queda de las diversas manifestaciones que se están sucediendo es la queja (¡basta recortes!, ¡no queremos que se nos quite!). Se habrá quizás trabajado para  ofrecer soluciones, seguramente, pero lo que llega de los medios de comunicación es la queja. Y unos contra los otros. Cada uno o cada grupo, viéndose a sí mismos sin tener en cuenta las globalidades, sin tener en cuenta al "otro". El otro es enemigo.
Y es desde niños que se gesta ese espíritu competitivo. Pasó cuando no tuvimos la atención exclusiva que por derecho nos correspondía, cuando tuvimos que luchar contra 10, 15, 20 de nuestra edad, y no tocaba... Fue entonces, es en esos momentos, cuando vemos al otro, al igual, como extraño, es el que nos arrebata esa atención exclusiva, esa que sí tuvieron las generaciones anteriores de cachorros humanos.


Así, ¿podemos cooperar?, ¿podemos ir más allá de la queja, de la lucha infructuosa, del echar en cara unos a otros?. Creo que sí, a pesar de todo. Aún puede quedar un resquicio de ese animal de manada que somos, el que necesita de los demás, que da y recibe calor y se une a la tarea conjunta de cuidarse a sí y a los suyos. Ojalá. No hay otro camino que el de la cooperación.

lunes, 9 de abril de 2012

acerca del contacto y el masaje en bebés

NOTA: estos apuntes que comparto proceden de mi experiencia en la casa de naixements Migjorn. En concreto, de mi asistencia a los grupos de crianza de Juliana Martinez Vieira, mi maestra en este tema y con la que comparto formación en la Es.Te.R.

¿Para qué sirve el masaje en los bebés? Son tantas las indicaciones... con él reforzamos el  contacto y  la comunicación, ayudamos a aflojar los músculos y relajar, estimulamos la sensorialidad, vamos ayudando a madurar los órganos internos, distendemos el diafragma...


El masaje, en definitiva, además de calmar, libera tensiones y emociones, que se "atascan" en el cuerpo. Los bebés son su cuerpo, tocándolos les devuelves la percepción de sí mismos. Al ser tocados, los pequeños se ubican en el mundo, ya que no tienen todavía abstracción.

Sin hablar de una técnica en concreto, sí señalamos desde aquí:

- ir de arriba a abajo (cefalo-caudal)
- del centro hacia afuera

Es muy importante la comunicación desde el interior, si es algo mecánico no llega, o, mejor dicho, llega de forma muy desagradable. Por tanto, si es la madre la que va a masajear, ha de dejarse sentir cómo está, qué va a transmitir con sus manos. Puede percibirse que no es el momento adecuado y se puede aplazar para otra ocasión mejor. La madre ha de estar descansada, para dar hay que tener, si no, imposible.

Puntos a destacar: alrededor de los ojos, alrededor de la boca, las vértebras del cuello, el diafragma y el plexo solar.









jueves, 5 de abril de 2012

¿SOMOS FUERTES O DÉBILES?




¿SOMOS FUERTES O DÉBILES?

Pero aún más, ¿dónde reside nuestra fortaleza?
Miremos la cantidad de tortugas que tenemos a nuestro alrededor, mirémonos a nosotros también, sí, somos casi todos tortugas. Vamos por ahí, llevando nuestros caparazones, aguantando su peso, afirmándonos en ellos, escondiéndonos en ellos, protegiéndonos con ellos... Mira si no, esa señora que no sale sin su maquillaje, su traje de marca y su peinado... mira si no aquél joven que tiene que comprarse esa camiseta, que es más cara, pero que le da identidad, mira la pobre de los taconazos martirizando sus pies y su columna entera... mira ese empresario que se tiene que cambiar de coche ya, aunque el suyo le va bien... ese profesional de lo que sea que atiende a sus clientes deslumbrándolos en un maravilloso despacho, y ese, y esa, de los bíceps bien marcados... Corazas, corazas, corazas... y nos sentimos seguros con ellas, y no nos damos cuenta de lo que nos pesan, porque es que pesan tanto, llegan a pesar tanto, que al paso de los años nos va la salud en ello. Corazas, corazas, corazas... fuertes caparazones, que no nos dejan apenas andar, pero... nos sentimos tan protegidos... ¿Y si nos atreviésemos a prescindir de ellas?. ¿Qué encontraríamos?. Nucleos más o menos débiles, blanditos y frágiles... lo que nunca nos atrevimos a ver, lo que no nos atrevemos a sentir... Y ahí está el trabajo en concreto de la terapia que conozco más profundamente, la reichiana. Ahí está el valor de este trabajo, duro, bestial y maravilloso, reforzar lo de dentro para no tener que andar son tanto peso. Cuando empiezas a entrever lo que eres tú, sin más, cuando te das cuenta que no pasa nada si te equivocas, que no has de ser el mejor en todo ni has de gustar a todos...cuando empiezas a ver que si vas como te pilla, si no te has de comprar nada en especial, ni investirte de nada en especial, si ves que lo de dentro empieza a ser tan importante que eso es lo que llega y te permite relacionarte con autenticidad con los otros, entonces, sí, entonces, verás que empiezas a moverte con una soltura que ni te imaginabas...








LA CONDUCTA ALREDEDOR DE LOS DOS AÑOS. LA AGRESIVIDAD

Alrededor de los dos años los niños sufren un cambio radical en su evolución.  A su incipiente autonomía corporal, que les permite desplazarse mejor, alcanzar aquello que quieren, ir hacia donde desean, descubrir nuevas posibilidades de los objetos que los rodean, etc., se les une una nueva capacidad, que es la de la representación mental, que conlleva la simbolización y el lenguaje para comunicarse mejor, con los demás y con ellos mismos a través del pensamiento. Es un paso difícil que conlleva crisis.

Puede suceder que en esta etapa se manifiesten conductas agresivas, como morder, empujar o pegar. Si bien es cierto que son conductas normales, hemos de estar atentos a ellas y saber cómo tratar a los niños en estas situaciones.

¿Por qué se producen?

·        En estas edades sigue habiendo predominio del cuerpo, el lenguaje es incipiente y todavía no es muy funcional. Digamos que todavía no se expresan bien, no les sirve de mucho hablar, y cuando desean algo les resulta más “natural” el impulso de pegar o morder para conseguirlo.

·        Puede haber una frustración muy concreta, como puede ser un destete, una ausencia de la madre (por un viaje o que salga simplemente a comprar), de un ser muy querido, un cambio de domicilio… No tienen recursos para explicar su pena o decepción, por lo que les sale la rabia y pueden pegar, o morder.

·        Hay una distancia importante entre como pensamos nosotros y como piensan los niños del alrededor de 2 años. A esta edad no se domina el espacio ni el tiempo, no se alcanzan razonamientos complejos. Pueden decepcionarlos situaciones a las que en principio nosotros no damos importancia pero para ellos es crucial. De ahí puede venir una gran rabieta.

¿Qué hacer?

·        Si el niño o la niña hace daño, a otro niño, al adulto, padre, madre… Debemos indicárselo, darle la información de las consecuencias de su comportamiento (“mira cómo le ha quedado la marca de la torta…”)

·        Ofrecer alternativas para que se desahogue en caso de que tenga mucha rabia, ofrecerle cojines para pegar, lanzarlos, etc.,

·        Irle favoreciendo el desarrollo del lenguaje, explicándole nosotros muchas cosas, a su nivel, y dejar que ellos se expresen también, que nos expliquen las suyas

·        No decirle nunca que es “malo” o “mala”. Si acaso, es el comportamiento que no nos gusta porque puede hacer daño a otros niños o a los mayores. Debemos entender nosotros como adultos que su comportamiento no lleva tintes de maldad ni la intencionalidad de hacer mal tal como lo veríamos desde nuestro prisma.

·        Darle el mensaje de que lo entendemos y lo queremos, por encima de todo. Eso relaja mucho la frustración y la crisis de una edad en que te das cuenta de muchas cosas, puedes hacer muchas cosas, pero a la vez topas con tus limitaciones


Agresividad no es lo mismo que destructividad. A ésta última se llega tras la represión sistemática del normal y saludable comportamiento agresivo. Si no dejamos que nuestros niños muestren sus comportamientos espontáneos, tanto de cariño, de agresividad... entonces estamos desviando el impulso normal para convertirlo en algo pervertido. Saldrá destructividad sádica.